"Viviendas de emergencia aumentan en un 300% bienestar de las familias
Las viviendas de emergencia han ayudado al aumento hasta un 300% de la satisfacción de bienestar de las familias beneficiadas. También han sido significativas para que sus moradores puedan incrementar sus ingresos mediante un trabajo, y en el caso de los niños han reducido las enfermedades respiratorias y casos de diarrea. Así lo revela un estudio difundido durante el encuentro latinoamericano de “Un techo para mi país”, que se realiza en Santiago.
El estudio del impacto de la vivienda de emergencia fue presentado por Ryan Cooper, director ejecutivo para América Latina de la consultora internacional JPAL, de la Universidad de Berkeley, durante la jornada de actividades desarrolladas el viernes en el encuentro. Cooper explicó que la encuesta se realizó a familias de El Salvador y actualmente se viene desarrollando en Uruguay y México, pero los resultados son aplicables a la gran mayoría de los países latinoamericanos donde las situaciones de pobreza y la vida en los asentamientos son muy similares.
Los datos más significativos son el de aumento del bienestar (300%), el aumento del ingreso per cápita de los integrantes de la familia que no son jefes de hogar (17%) y la reducción de problemas respiratorios y de diarrea en niños en un 23%.
Aseguró que la muestra se realizó un año y medio después de las construcciones de UTPM, con el máximo rigor científico y que se irán dando a conocer más datos. Justificó el estudio en la necesidad de contar con evidencias científicas de la efectividad de las viviendas de emergencia, para retroalimentar la toma de decisiones y para convencer a la comunidad internacional de que este es un mecanismo válido para acabar con los asentamientos.
En cuanto al mejoramiento de la calidad de vida, explicó que el resultado es de esperarse, puesto que anteriormente las familias vivían en condiciones infrahumanas y ahora por lo menos tienen un techo que no chorrea en días de lluvia y un piso que no se convierte en charco. La medición de satisfacción se hizo sobre cada detalle: techos, paredes y piso de la vivienda de emergencia.
Tener una casa más digna que la anterior ayuda a las familias a mantener la higiene y a mejorar sus condiciones sanitarias, de ahí que se reducen las posibilidades de infecciones.
También afirmó que la gente dijo sentirse más segura tanto dentro de la casa como fuera de ella para buscar trabajo y dejarles a sus hijos para ir a trabajar. Esta consulta se centró en la persona que no es jefe o jefa de hogar y que anteriormente se quedaba en su vivienda.
Esta situación lleva a otra que es la de aumentar los ingresos de las familias luego de tener la casa, precisamente porque ambos adultos pueden salir a trabajar ahora, impulsados por la necesidad de mejorar sus condiciones de vida.
Un dato llamativo que reveló la encuesta es que no ha sido significativo el cambio en materia de educación. Sin embargo, este aspecto debe profundizarse, según Cooper.
“La conclusión en definitiva es que la vivienda de emergencia mejora la calidad de vida de las familias, les ayuda a mejorar sus condiciones económicas y a preservar la salud. Es decir, tiene un alto impacto de bienestar”, acotó.
Tomado de: http://www.abc.com.py/nota/viviendas-de-emergencia-aumentan-en-un-300-bienestar-de-las-familias/
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